jueves, 12 de junio de 2008

Trazabilidad de los fármacos: El principio del fin del medicamento trucho (INFORME ESPECIAL)


Al comprar medicamentos, pocas veces nos preguntamos el camino que recorre este producto desde que comienza a producirse en laboratorios y droguerías hasta que llega a nuestras manos. Dos razones, totalmente opuestas, pueden comenzar a explicar esta poca atención que se le presta a este proceso: una positiva, y tiene que ver con la confianza que se tiene en la figura del farmacéutico como dispensador de medicamentos; otra negativa, la falta conciencia sobre la importancia de comprar en un canal seguro. Ambas van de la mano y son parte de este camino que se llama trazabilidad de los fármacos.


La trazabilidad de un medicamento es el seguimiento del recorrido que el producto hace en todos las etapas de su comercialización, es decir, desde que comienza a ser elaborado en la droguería o laboratorio hasta que se vende en la farmacia o se dispensa en el hospital. La trazabilidad es fundamental para lograr una buena praxis y un correcto uso de los medicamentos, así como para establecer una acción terapéutica libre de complicaciones. Este seguimiento es además la herramienta con que cuenta el sistema sanitario para detectar falsificaciones, adulteraciones u otro tipo de delitos que se puedan cometer sobre los medicamentos.


Esta claro que cuando los pacientes se alejan del canal legal de venta, la trazabilidad se vuelve dificultosa cuando no imposible. La compra de medicamentos en kioscos, supermercados, comercios barriales o en la vía pública atentan contra este seguimiento, y ponen directamente en peligro la salud de las personas. Por eso, los profesionales farmacéuticos vienen realizando desde hace años campañas de concientización para evitar la venta por el canal ilegal.


Para lograr este propósito, es fundamental el papel del Estado, que debe garantizar junto al resto de los integrantes de la cadena de comercialización una correcta trazabilidad. Por esto, el 7 de mayo pasado, la Cámara de Diputados de la Nación votó una modificación a la Ley de Farmacia, por la cual se prohíbe la venta de medicamentos en lugares que no sean farmacias. Durante la sesión, el diputado Juan Acuña Kunz (UCR de Santa Cruz), señaló que "existe un negocio millonario con respecto a los negocios que se venden fuera de la farmacia. Esta modificación va a asegurar la propia trazabilidad el medicamento. Vamos a tener la seguridad de que el medicamento tiene un responsable directo y que se vende en un lugar que tiene los cuidados que se requieren. Estamos asegurando la salud de la gente y la seguridad del propio medicamento".


El impacto de una buena trazabilidad se puede entender mirando los números del mercado de fármacos. En nuestro país se venden por año unas 400.000.000 unidades totales y de ellas 28.000.000 son falsificadas, "truchas" o están fuera de los cánones de calidad establecidos. Esto representa el 7 por ciento del mercado actual, que desde 2001 a la fecha creció más del 50 por ciento. Como sucede con la ley de Farmacias, un proyecto de ley que castiga con más dureza la falsificación y el robo de medicamentos espera en el Senado de la Nación su aprobación, luego de pasar con éxito por Diputados.


En nuestro país, la Aspirina niños es el medicamento que más se vende, seguido por el Atenolol y el Enalapril (ambos antihipertensivo de venta bajo receta). En la lista de los 10 más vendidos también figuran el Clonazepam (bajo receta archivada, por ser un psicotrópico), Levotiroxina (hipotiroidismo), la Aspirina adultos, el Ibuprofeno, la Amoxicilina, el Paracetamol y el Alprazolam (otro ansiolítico) es decir, con tres OTC y tres psicofármacos, es fundamental una trazabilidad completa que asegure que estos medicamentos, de fácil acceso para todos, estén en las condiciones necesarias para su consumo.


Además, para los farmacólogos, la trazabilidad es una mejora en la calidad de la prestación farmacéutica, y profundiza la función de la farmacia como centro asistencial de salud. Una correcta trazabilidad aporta valor agregado a la dispensa de medicamentos, proporcionamos una amplia gama de servicios de salud complementarios como la farmacovigilancia, la detección de enfermos crónicos, el seguimiento del paciente, campañas de educación sanitaria, vacunación, evitar la automedicación, etc. Además, este trabajo es un severo ahorro en los gastos de salud, porque se relaciona con el uso racional de los medicamentos. Un estudio reciente en los países de la Unión Europea demostró que entre un 15 y un 20 por ciento de los ingresos hospitalarios se deben a problemas derivados del mal uso de los medicamentos, a interacciones, efectos secundarios y otras causas. Una correcta trazabilidad entonces se puede entender como un ahorro y hasta una inversión.


Para mejorar esta tarea, existen distintos proyectos para mejorar la trazabilidad. Uno de ellos fue presentado por la Asociación Argentina de Farmacéuticos de Hospital (AAFH) y se llama FARO, un sistema de identificación única de medicamentos, destinado a evitar el robo, la falsificación y la adulteración. Fue desarrollado en forma conjunta con la empresa local Connmed, dedicada a sistemas informáticos de salud, la que ofrece gratuitamente el software. El FARO se basa en un sistema de identificación por radiofrecuencia (RFID), que incluye una etiqueta de papel con un finísimo alambre de cobre que termina en un chip pequeño como un punto. La etiqueta, a pegar en cada caja que salga de un laboratorio con destino a un hospital, incluye en el chip datos como número de lote y de partida, fechas de fabricación y vencimiento, código del producto, cantidad y precio.


Este aporte, profundizado en la segunda entrega de este informe, busca dar un paso definitivo en la mejora de la trazabilidad de los medicamentos, mientras tanto, es necesario destacar la necesidad de una compra segura de fármacos, una aplicación correcta y una ley que de una buena vez se comprometa con la seguridad de la salud de las personas. El primer paso, dicen, siempre es el más importante. Para los pacientes, puede ser sencillo si hace lo correcto. Es decir, comprar siempre sus medicamentos en las farmacias. El resto, es una tarea en conjunto con la que debemos avanzar.


MIRADA PROFESIONAL