
Mercado de farmacias: ¿corremos hacia el monopolio?
Desde hace un tiempo, la imagen de la
vieja farmacia de barrio está cambiando. Ya no son esos locales altos, de paredes blancas donde se respiraba ese aroma a esencias y desinfectante. Ahora, las grandes farmacias fueron ganadas por el neón, las luces estridentes y las góndolas, cada vez más llenas de artículos de perfumería, limpieza y bijouterie. Si hasta la imagen del farmacéutico cambio. Ya lejos de aquel boticario de antaño, hoy nos encontramos con jóvenes empleados de impecable blanco que aprendieron eso de "buen día, mi nombre es Carlos, en que puedo servirle…".
vieja farmacia de barrio está cambiando. Ya no son esos locales altos, de paredes blancas donde se respiraba ese aroma a esencias y desinfectante. Ahora, las grandes farmacias fueron ganadas por el neón, las luces estridentes y las góndolas, cada vez más llenas de artículos de perfumería, limpieza y bijouterie. Si hasta la imagen del farmacéutico cambio. Ya lejos de aquel boticario de antaño, hoy nos encontramos con jóvenes empleados de impecable blanco que aprendieron eso de "buen día, mi nombre es Carlos, en que puedo servirle…".La realidad indica que las
farmacias están en un proceso de concentración en grandes cadenas, lo que generó cierres de locales más pequeños y denuncias de competencia desleal y falta de ética a la hora de vender medicamentos. A partir de la década de los 90, con la desregulación general que sufrió el país, la tendencia a hacer de la farmacia un mercado de mercancías más, hizo que a los medicamentos se los amontonase en un lugar de la trastienda y en la exhibición se pusieran en primer lugar todo tipo de artículos -pelotitas de ping-pon, papas fritas, televisores y productos de variada procedencia internacional -.
farmacias están en un proceso de concentración en grandes cadenas, lo que generó cierres de locales más pequeños y denuncias de competencia desleal y falta de ética a la hora de vender medicamentos. A partir de la década de los 90, con la desregulación general que sufrió el país, la tendencia a hacer de la farmacia un mercado de mercancías más, hizo que a los medicamentos se los amontonase en un lugar de la trastienda y en la exhibición se pusieran en primer lugar todo tipo de artículos -pelotitas de ping-pon, papas fritas, televisores y productos de variada procedencia internacional -. Ya entrado el nuevo siglo, a la pyme como inversión le sucedió la inversión a gran escala, como Farmacity, que en los primeros 5 años del 2000 inauguró más de 50 locales y que abrió el debate de en manos de quién están las farmacias. Farmacity es propiedad del fondo de inversión Pegasus que regenteó en su momento a Freddo o Musimundo, por ejemplo y a sus locales le agregó, casi en igualdad de condiciones con los medicamentos perfumería, bazar y hasta lencería.
La aparición de la cadena en Capital Federal, -denuncia mediante de los profesionales farmacéuticos - hizo que en los últimos 8 años cerraran cerca de 170 farmacias independientes, de las 1.600 que había en la ciudad antes de la llegada de la misma. El mercado argentino, como sucede en algunos países como España, va camino a una concentración al estilo de los Estados Unidos o Chile. En el país trasandino, 4 grandes cadenas (SyB, Ahumada, Cabo Verde y Conosur) controlan más del 82 por ciento del mercado de venta de medicamento, con una altísima concentración en la capital del país, Santiago. En este esquema, muchas farmacias chicas cerraron sus puertas porno poder competir, e incluso la distribuidora Farmacentral (dedicada al abastecimiento de estos pequeños locales) quebró, dejando un hueco en el abastecimiento que no volvió a ser llenado.
La aparición de la cadena en Capital Federal, -denuncia mediante de los profesionales farmacéuticos - hizo que en los últimos 8 años cerraran cerca de 170 farmacias independientes, de las 1.600 que había en la ciudad antes de la llegada de la misma. El mercado argentino, como sucede en algunos países como España, va camino a una concentración al estilo de los Estados Unidos o Chile. En el país trasandino, 4 grandes cadenas (SyB, Ahumada, Cabo Verde y Conosur) controlan más del 82 por ciento del mercado de venta de medicamento, con una altísima concentración en la capital del país, Santiago. En este esquema, muchas farmacias chicas cerraron sus puertas porno poder competir, e incluso la distribuidora Farmacentral (dedicada al abastecimiento de estos pequeños locales) quebró, dejando un hueco en el abastecimiento que no volvió a ser llenado.
En estos momentos, la Fiscalía Nacional Antimonopolios chilena investiga el accionar de estas 4 cadenas, porque entiende que hay una integración vertical con los laboratorios (por ejemplo SyB y Conosur son productores de medicamentos) lo que perjudica a los pacientes. La concentración del mercado atenta además con la atención de los pacientes, que ya no encuentran en el local esa "posta sanitaria" que representa en la práctica una farmacia sino que se encuentra con un lugar que tiene como premisa la venta antes que la atención. En toda Latinoamérica está permitido la propiedad de farmacias a sociedades comerciales como SRL o grandes cadenas, dejando la histórica tradición imitada de países como Francia de permitir sólo a profesionales farmacéuticos la propiedad de estos locales.
En España, el tema causa preocupación, ya que la Comunidad Europea busca eliminar las restricciones sobre el establecimiento de las farmacias. Especialistas Sanitarios advirtieron que si estas cruzada en contra de la Farmacia PROFESIONAL se llevara a cabo desaparecería, "un elemento clave de los sistemas de salud europeos donde se dejaría todo el andamiaje de la atención de salud a merced de las fuerzas del mercado, y la farmacia en Europa sería transformada más allá de lo reconocible".
Así, se busca una legislación para toda la Comunidad Europea más parecida a la que rige en Bélgica u Holanda (donde persona física o jurídica y cadenas pueden acceder a la propiedad de un local, con venta exclusiva y con pocas restricciones en la distribución de locales) que a la que rigen en la península o en Francia, Alemania o Austria, país donde debe haber una farmacia cada 5.500 personas o distanciadas por 500 metros.
El modelo histórico argentino hasta los 90 fue el de estos países, pero la presión de las grandes corporaciones está concentrando el mercado. Algo similar está pasando en Italia y Portugal, donde en los últimos tiempos cambió la legislación para permitir las grandes cadenas, sacando al farmacéutico la exclusividad de poner un local. De hecho, en casos extremos como el de Paraguay o México, el farmacéutico ni siquiera es obligatorio en la dirección técnica del establecimiento o es una referencia circunstancial. Otro buen (o mal) ejemplo es la guerra desatada entre las cadenas mexicanas de Dr. Ahorro y Dr. Simi. Propiedad de Jorge y Víctor González Torres, desde su llegada al país han establecido una "guerra" por un mercado que mueve más de 2000 millones de dólares al año. Las formas de promover sus locales, así como sus estrategias y sus fines son fuertemente criticadas desde las organizaciones farmacéuticas.
Desde la Confederación Farmacéutica Argentina vienen sosteniendo que este modelo de farmacia es "dirigista" ( contratan médicos que les orientan las recetas dentro de los locales), y sus métodos de promoción (cuando desembarcaron en el país regalaron azúcar y yerba en las farmacias) "un circo, una falta de respeto a la profesión farmacéutica. Acá no queremos este tipo de farmacia, queremos una farmacia profesional que atienda bien a sus pacientes y complemente la tarea del médico". Además, desde COFA se quejaron que "en Buenos Aires hay unas 1500 farmacias, y las cadenas sólo están en los centros de concentración de poder adquisitivo. Una Farmacity o DR. Ahorro nunca se van a instalar en Villa Pineral.
Nosotros pedimos que se regule la distribución de las farmacias, porque cuando aparece un gigante con capital destruye en 24 horas a los pequeños que están alrededor". De hecho, a partir de esta situación el 40 por ciento de las farmacias están en zonas céntricas, contra el 10 o 15 que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La nueva forma de atención tiene una incidencia en la atención que recibe el paciente cuando va a comprar medicamento, ya que se pierde de vista la denominada "Atención Farmacéutica (AF)". En Europa, en especial España, modelo del mercado argentino en materia de distribución de farmacias, se da una definición ampliada: "AF es la participación activa del farmacéutico para la asistencia al paciente en la dispensación y seguimiento de un tratamiento farmacoterapéutico, cooperando así con el médico y otros profesionales sanitarios a fin de conseguir resultados que mejoren la calidad de vida del paciente. También conlleva la implicación del farmacéutico en actividades que proporcionen buena salud y prevengan las enfermedades".
Los nuevos conglomerados, como denuncias las asociaciones de farmacias, no tienen en cuentas este aspecto. Argentina debe meditar que camino elegir. Si el que llevó a Chile a una concentración atroz que derivó en un verdadero monopolio, o un sistema más parecido, pese a la preocupación actual, al español o el francés. Son decisiones que, de estar equivocadas, pagarán varias generaciones.
MIRADA PROFESIONAL
Agradeciemientos: Farm. Ricardo Aizcorbe (COFA) sobre mercados comparativos